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Ubicada en el municipio de Sta. Lucía Milpas Altas, camino a la Antigua Guatemala. Con vista al lago de Amatitlán, partes de la Ciudad de Guatemala y las montañas boscosas que rodean la propiedad, esta residencia se hizo pensada y diseñada para que los dueños pudieran disfrutar del campo y la naturaleza desde cualquier ambiente.
El terreno cuenta con una superficie de más de 1,000m² y topografía bastante irregular, destacándose una colina tendida al final en la cual se optó por construir, ya que es el área que cuenta con las mejores vistas.
El proyecto comenzó con la idea de cumplir las necesidades básicas de los clientes, personas adultas mayores, que deseaban una casa sin muchas gradas que pudiesen a futuro dificultar su traslado. Por lo mismo, se optó por explayar la casa en un solo nivel, aprovechando las grandes dimensiones del terreno. Sobre el mismo se diseñaron los ambientes de la sala-comedor por lo que se aprovechó esa altura adicional para instalar una gran cantidad de ventanas aprovechando así las vistas espectaculares de los alrededores y lograr una buena iluminación
El estilo de la residencia, una mezcla entre campestre y colonial fue logrado mediante la utilización de acabados rústicos en las paredes. Los cernidos de las paredes se dejaron con un acabado irregular y se incorporó en algunas paredes tanto del exterior como del interior texturas de ladrillo de barro sin cocer, experimento realizado especialmente para este proyecto y que dio unos resultados muy buenos. Todos los techos son de artesonado de madera de pino tratada en obra y cuentan con una cubierta de tejas de concreto, el cual cumple la función de aislar tanto acústica, como térmicamente la residencia en el sector con clima frío donde se ubica.
La residencia posee una sensación de calidez, lograda en parte por el artesonado de madera y por los colores utilizados en las paredes. Todas las lámparas instaladas fueron también producidas con forma de quinqué para dar un aire antiguo como de “casa patronal” de finca, aunque utilicen lámparas eléctricas y hasta puedan llevar focos ahorradores. También cabe destacar el acabado de los pisos en un laminado de madera con una apariencia bastante rústica, simulando tablones y los azulejos pintados a mano para la cocina y baños que complementan muy bien el estilo de la residencia. Los muebles fueron en su mayoría, mandados a producir específicamente para esta residencia y los colores y formas fueron escogidos y diseñados para que se integraran perfectamente con el estilo campestre de la casa.
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